Hugh Grant y Divine Brown: el escándalo sexual que marcó una época

hugh_grant_y_divine_brown_el_escandalo_sexual_que_marco_una_epoca_3133_863x647.jpg

Escándalo sexual. Un término que ha ido significando cosas distintas a lo largo de la humanidad. En los años 50, escándalo sexual era que Ingrid Bergman se largase a Europa dejando a su marido atrás para vivir un romance con Robert Rossellini.En la actualidad, escándalo sexual es que tu director favorito sea trending topic. Pero en los 90, aquella década alegre e ingenua en la que la ley todavía no había puesto límites a la voracidad amoral de la prensa, los escándalos sexuales eran un espectáculo esperpéntico: Carlos de Inglaterra lamentando no ser el támpax de Camilla Parker-Bowles, el ídolo infantil Pee-Wee Herman masturbándose en un cine porno, George Michael entregándose al cancaneo con el señor equivocado o Jesús Vázquez retozando en la playa desnudo con Marlene Mourreau. Y entonces llegó Hugh Grant.

[seguir leyendo]
http://www.revistavanityfair.es/actualidad/cine/articulos/hugh-grant-divine-brown-escandalo-sexual-prostitucion/27409

Anuncios

Por qué ‘El guardaespaldas’ es mucho más transgresora de lo que parece

el_guardaespaldas_5546_863x647.jpg

–¿Estarías dispuesto a morir por mí?
–Es mi trabajo
.
–¿Y por qué?
–Porque no sé cantar.

El guilty pleasure, o placer culpable, es un término intrínseco a nuestra generación. Se popularizó en 1981 cuando la distribuidora de Queridísima mamá (el involuntariamente cómico biopic de Joan Crawford orquestado a mayor gloria de Faye Dunaway) se dio cuenta de que la película atraería a más espectadores si la campaña promocional les prometía que “es tan mala que se vuelve buena”. Desde entonces, la cultura popular ha asimilado el concepto de guilty pleasure para justificar aquellas películas, canciones o programas de televisión que nos da cierta vergüenza reconocer que nos encantan. En la música está habitualmente asociado a canciones pop que se pegan como un chicle; en la televisión, a programas sensacionalistas de los cuales no podemos apartar la mirada como si fuesen un accidente de tren; en el cine, a las películas para mujeres.

[seguir leyendo]
http://www.revistavanityfair.es/actualidad/cine/articulos/el-guardaespaldas-25-aniversario-i-will-always-love-you-whitney-houston-kevin-costner/27416

El descenso a la locura salvó a Jim Carrey

jim_carrey_durante_el_estreno_de_jim_andy_en_el_festival_de_venecia_4292_863x647.jpg

La anécdota del cheque de 10 millones de dólares forma ya parte de la mitología de Hollywood, porque Jim Carrey la ha debido contar unas 10 millones de veces. En el documental Jim & Andy la historia reflota en el formato más noventero posible: un clip del actor contándosela a Oprah Winfrey. Cuando era un aspirante a estrella, Carrey se extendió a sí mismo un cheque por valor de 10 millones de dólares en concepto de “servicios interpretativos prestados” y se dio a sí mismo un plazo de 10 años para materializarlo. Tres semanas después del estreno de La máscara, su padre falleció y Carrey metió el cheque en el bolsillo interior de su americana antes de cerrar el féretro. Se trata del sueño americano™ en su estado más inmaculado: si deseas algo con todas tus fuerzas, lo vas a conseguir.

[seguir leyendo]
http://www.revistavanityfair.es/actualidad/cine/articulos/jim-carrey-jim-andy-man-on-the-moon-andy-kaufman/27364

Las mentiras que cuela Disney para no traumatizar a los niños

De los 57 clásicos de Disney, solo 11 tienen un guión original. Solo hay una cosa que le guste más a la factoría de los sueños que adaptar relatos clásicos: inventarse prácticamente todo. Más allá de las canciones, los animales parlantes y los pelazos, las versiones Disney disuelven una pátina conservadora que se adhiere inmediatamente al canon de la cultura popular: hoy el mundo entero sigue creyendo que Pocahontas y John Smith se enamoraron correteando y escuchando a un lobo aullarle a la luna azul. Es el momento de destapar la mentira que llevamos toda la vida viviendo: una mentira muy bonita, pero una mentira al fin y al cabo.

[seguir leyendo]
https://elpais.com/elpais/2017/11/16/fotorrelato/1510846899_302699.html

Cómo Winona Ryder fue vejada en la película que ella ayudó a levantar

winona_han_cruzado_oceanos_de_tiempo_para_encontrarte_3964_863x647.jpg

Drácula de Bram Stoker existe porque Winona Ryder quiso que existiera. Los admiradores de esta película llevan océanos de tiempo (concretamente, 25 años exactos) alabando la barroca puesta en escena de su director, Francis Ford Coppola; o la cruenta, poética y visceral interpretación de su protagonista, Gary Oldman; algunos incluso citan sus sentencias metafísicas (“nos hemos convertido en locos de Dios” puede aplicarse a un partido de fútbol, a una noche de juerga o a una partida de Catán). Los admiradores de esta película apenas suelen detenerse en conmemorar la presencia de Winona Ryder en ella. Pero que quede claro: Drácula de Bram Stoker existe porque Winona Ryder quiso que existiera. No es sólo una curiosidad anecdótica. No es sólo una frase llamativa para arrancar este artículo. Es algo que debemos tener muy presente mientras lo leemos.

[seguir leyendo]
http://www.revistavanityfair.es/actualidad/cine/articulos/winona-ryder-dracula-25-anos-coppola-gary-oldman-keanu-reeves/27212

Ronan Farrow se ha revelado como el héroe que 2017 necesitaba

140224-farrow-tease-NEW_uiii9l.jpeg

El escándalo de abusos sexuales del (hasta el 5 octubre) todopoderoso productor de Hollywood Harvey Weinstein se sustenta en tres bastiones: un villano, docenas de víctimas y tres narradores. Jodi Kantor Megan Twohey en el New York Times y, días después, Ronan Farrow en el New Yorker fueron los periodistas que llevaron a cabo sendas investigaciones entrevistando a cientos de implicados a lo largo de varios meses. El ejercicio de periodismo puro, clásico y socialmente trascendente de estos tres cronistas ha enorgullecido al gremio, pero la herencia genética de Ronan Farrow ha despertado una curiosidad adicional.

Lleva un mes concediendo entrevistas en las que, por primera vez en su vida, el escabroso divorcio de sus progenitores (Woody Allen y Mia Farrow) es el asunto menos relevante de la conversación. El Ronan Farrow justiciero ha vencido definitivamente al Ronan Farrow celebrity.

[seguir leyendo]
http://www.revistavanityfair.es/actualidad/cine/articulos/ronan-farrow-presidente-estados-unidos/27126