Las 10 mejores películas de Nicolas Cage y sus 5 épicos fracasos

nicolas.jpg

Lleva una década flirteando con el desastre, haciendo equilibrismo sobre la cuerda floja de la parodia, el circo personal y la debacle profesional. Pero Nicolas Cage ha sido un gran actor (con un Oscar, Leaving Las Vegas, 1995) y siempre se espera que vuelva a su mejor momento.
Nicolas Kim Coppola (California, 53 años) resurgió de las cenizas del ostracismo de su clan familiar cuando se rebautizó a sí mismo en honor del superhéroe de Marvel Luke Cage. Y como él, Nicolas tiene poderes mundanos y únicos con los que enfrentarse a los malos (esos que no creen en él). Su carrera se divide en tres episodios muy delimitados por el dinero: cuando no lo tenía, se reveló como el actor más visceral y valiente de su generación; cuando lo consiguió, se lo pasó bomba liderando épicas películas de acción chatarrera; cuando lo perdió todo, dijo que sí literalmente a todos los trabajos que le ofrecían.

[seguir leyendo]
http://elpais.com/elpais/2017/01/26/icon/1485444694_310872.html

Anuncios

Siete millones por cuatro minutos: los sueldos más groseramente altos del cine

mark hamill.jpg

La vida de un aspirante a actor en Hollywood es escabrosa. Todos abandonan la universidad porque no hay tiempo que perder y por tanto ninguno tiene un plan B. La mayoría malviven de casting en casting acumulando rechazos y papeles insignificantes, pero la promesa del triunfo es demasiado seductora. El prestigio no se regala, hay que ganárselo. ¿Y qué hacen la mayoría de estrellas cuando alcanzan la gloria? Volver a los papeles insignificantes. La diferencia es que cada minuto en pantalla les acerca más a liquidar la hipoteca de su nueva mansión. Dinero fácil, trabajo cómodo y apariciones estelares a su medida que sin embargo no contaminan su estatus de estrellas globales. Estas son las estrellas que más han amortizado dejarse caer por un rodaje durante un par de días.

[seguir leyendo]
http://elpais.com/elpais/2016/04/20/icon/1461143204_537313.html

¡No me puedo creer que sea una peluca!

Ben-Affleck-Argo

Puede que tener cuatro pelos de rata sea un problema para encontrar novio, pero no para ser una estrella de Hollywood. En la fábrica de sueños, no hay problema que una buena mata de pelo de plástico no pueda solucionar, y por ello quiero rendir un homenaje a aquellas estrellas que utilizaron pelucas para meterse en su papel, y de paso, hacer el ridículo ante millones de personas. Algunas parecían payasas, otras parecían travestis, pero lo que todas tienen en común es que nos dimos cuenta en aproximadamente tres segundos.

Y es que tengo que confesar que tengo una pequeña obsesión llamada “caza la peluca”, que consiste en identificar el pelo falso en toda película que veo. Me fascina y me distrae del diálogo, pero no puedo evitar cazar pelo falso allá dónde voy. Todo empezó cuando vi ‘El Guardaespaldas’hace ya 20 años. No podía dejar de admirar cómo el peluquero de Whitney Houston había conseguido este look, este otro y este otro en tan poco tiempo. Hasta que mi hermana derrumbó el mito y todas mis ilusiones diciéndome que todo eran pelucas, porque Whitney estaba calva en la vida real. Desde entonces, he perseguido pelucas allá donde voy, y ese conocimiento me ha llevado a elaborar este riguroso estudio.

[seguir leyendo]
http://www.domingodecine.es/hollywood/no-puedo-creer-sea-una-peluca/

Las ventajas de ser feo en Hollywood

feo

En el cine, como en la vida, los feos existen para que la gente guapa parezca aún más guapa. Y esta frase, tan repugnante y superficial como sensacionalista, es un hecho empírico. Si juntas a un grupo de gente guapísima, al cabo de unas horas el menos guapo empezará a parecerte feo. Y ese es un riesgo que Hollywood no se puede permitir.

Por eso quien realmente no tiene cabida en el cine norteamericano es la gente que está en el medio, con sus caras olvidables y sin personalidad. Los actores muy guapos y los actores muy feos siempre tendrán cabida en el cine. Se necesitan mutuamente. El problema es que alguien feo nunca podrá ser una estrella de verdad. Es una utopía, como lo del Papa negro o la mujer presidenta de Estados Unidos. Y no me refiero a “feos de cine”, me refiero a feos de salir corriendo.Podrán ser secundarios de lujo, actores de carácter, y ganar mil premios, pero nunca serán estrellas. La razón es muy sencilla: el factor aspiracional del cine. Al público le gusta admirar a gente inalcanzable, y sentirse identificados con gente extremadamente hermosa a los que no se parecen en nada. Por eso un fenómeno como el de Nicolas Cage es asombroso, ¿quién en su sano juicio querría ser Nicolas Cage?

[seguir leyendo]
http://www.domingodecine.es/hollywood/las-ventajas-de-ser-feo/

Devuelve tu Oscar

jennifer lawrence oscars

Los Oscars son humanos, y cometen atrocidades como cualquiera. Pero hay que saber entenderlos y contextualizar los premios. Aun así es difícil entender qué estaba pasando por la cabeza de los académicos cuando encumbraron a ciertos actores (quizá demasiado pronto) que luego no fueron capaces de justificar su victoria.

Lo hermoso de la vida es que podemos juzgar y hundir a esas estrellas cuyo brillo se apagó el día siguiente de la ceremonia, y estoy seguro de que la Academia se avergüenza de haber premiado semejante panda de inútiles. Pero ahora es demasiado tarde y lo único que nos queda es pedirle a estos desgraciados que dejen de dormir abrazados a su Oscar y lo devuelvan para hacer como si nada hubiera pasado.

[seguir leyendo]
http://www.domingodecine.es/hollywood/devuelve-tu-oscar-parte-1/
http://www.domingodecine.es/hollywood/devuelve-tu-oscar-parte-2/